El estado de conservación de las carreteras españolas obtiene la peor nota de los últimos 25 años.
• La Asociación Española de Carreteras (AEC) califica el estado de conservación de las carreteras de “deficiente”.
• El uso de productos como Rhinophalt, que aumentan el periodo de pavimentación hasta 20 años, suponen un ahorro de entre un 30 y un 60%
La reducción en el número de inversiones realizadas en la conservación de las carreteras ha generado, entre otras cosas, el aumento de los índices de deterioro de los firmes españoles. Como se ha destacado en el Estudio sobre Necesidades de Inversión en Conservación, elaborado por la Asociación Española de Carreteras (AEC), las carreteras españolas se encuentran en un estado de conservación “deficiente”, con un déficit acumulado de 5.500 millones de euros (un 30% más que en 2005).
“La solución pasa, no solo por aumentar la inversión, sino por utilizar productos a mejor coste que generen resultados de calidad”, explicó Javier Brasal, Director Técnico de Composan, empresa dedicada a la investigación, desarrollo, fabricación y distribución de productos destinados al sector de las carreteras. “La situación es complicada, pero la investigación en este campo ha permitido desarrollar productos capaces de adaptarse a situaciones de crisis como la actual”, indicó el experto de Composan.
Tal y como refleja la auditoría llevada a cabo por la AEC, para devolver al firme un estado de conservación adecuado, es necesario realizar una inversión mínima de 5.200 millones de euros (94,2% de la inversión total), necesitando la Red del Estado 1.600 millones y la Red Autonómica 3.600.
Soluciones innovadoras
Para aportar soluciones a esta situación, se ha presentado recientemente en el mercado Rhinophalt. Es un tratamiento en frío que protege el ligante de la capa de rodadura y retrasa la pérdida de sus características en un periodo superior a los 3 años, manteniendo la cohesión de la mezcla y retardando sensiblemente la aparición de grietas y baches. En caso de que el tratamiento se repita cada 4 ó 5 años, se logra retrasar de manera considerable el deterioro de la superficie tratada, un método único, innovador y sostenible que permite aumentar la duración de cualquier superficie bituminosa pavimentada. De esta forma, se podrá generar un amplio margen de ahorro a la hora de realizar el mantenimiento de la red de carreteras españolas.
Rhinophalt puede alargar la vida útil de los pavimentos de asfalto, generando, así beneficios sociales, financieros y medioambientales siendo capaz de: reducir en un 90% las interrupciones en el tráfico en carretera y reducir en un 50% los costes de mantenimiento. Actúa deteniendo el envejecimiento por oxidación del betún asfáltico debido a la acción de agentes atmosféricos como el agua, los rayos ultravioletas, los cambios de temperatura, etc., de esta forma alarga la vida útil del firme, actuando en estados iniciales de los mismos, con la repetición necesaria en el tiempo, con inversiones pequeñas se pueden retrasar varios años las operaciones de sustitución, con lo que se liberan recursos para el tratamiento de las zonas más deterioradas.
De esta forma, se podrían evitar las consecuencias de no invertir adecuadamente en la conservación de carreteras. Tal y como sostiene el estudio de la AEC, la falta de reparaciones puede llevar a un incremento de la exposición al riesgo de sufrir un accidente de tráfico, la pérdida de competitividad interterritorial y con respeto al resto de Europa o el aumento exponencial de los costes de reparación, cada euro no invertido a tiempo en refuerzos de firmes se transforma en 5 euros a los tres años y en 25 a partir del quinto.
Respuestas de larga duración
En función de las condiciones climatológicas y de la calidad del pavimento, el ciclo normal de sustitución de una superficie de asfalto suele estar entre los 8 y 12 años. Sin embargo, con Rhinophalt el periodo de pavimentación aumenta hasta los 20 trayendo consigo un importante ahorro para cualquier administración pública.
De hecho, se estima que el tratamiento con Rhinophalt puede llegar a suponer un ahorro de entre un 30 y un 60%. Según un estudio independiente llevado a cabo en el Reino Unido, al ser un tratamiento en frío, el impacto ambiental es mínimo, reduciendo en más de un 85% las emisiones de CO2 comparado con otras técnicas en caliente.
Composan es la única empresa en España que produce Rhinophalt. Esto ha sido posible gracias al acuerdo alcanzado con ASI Solutions PLC, compañía de origen británico, líder en su país dentro del mercado del asfalto y con más de 5,5 millones de m2 aplicados en todo el mundo. Actualmente, Composan el distribuidor exclusivo tanto para la producción, en su planta de Valdemoro (Comunidad de Madrid) como para la venta de los productos que ASI Solutions PLC quiere introducir en nuestro país.


